Repertorio / LONG PLAY VERSION 1969

  • El ejército de la nueva canción
  • La java de las bombas atómicas
  • Qué es lo que está esperando
  • Cuando tenga viento en mi cráneo
  • La mala memoria
  • Canción para cantar desnuda
  • La mucamita
  • No se casen, chicas
  • Los ameriquenos
  • Balada de la pera
  • Pedro
  • Soy snob
  • Llorá argentino

EL EJERCITO DE LA NUEVA CANCION

T. LehrerSomos los guerrilleros | de la Nueva Canción | odiamos la injusticia y la guerra | no como ustedes, burgueses | Hay canciones idiotas | que nos ponen de muy mal humor | Los que las cantan no tienen vergüenza | A esos pocos les importa | si la viuda de Canales se casó | Si ustedes están disconformes | ahuyenten sus frustraciones | no con la acción como algunos | sino con bravas canciones | La música puede ser tonta | y no importa si en alguna línea usted se ve forzado a colocar un par de sílabas de más | Suena más bella si está mal cantada | y si no rima jamás | (Oh, perdón: nunca!) | ¿Recuerdan la guerra española | que tanto nos conmovió? | Aunque Franco ganó las batallas | a hacer canciones ¿quién nos ganó? | Por eso enrólense en nuestras filas | La guitarra es nuestro cañón | Con ella venceremos la guerra y el hambre | Listos, apunten, ¡canten!

LA JAVA DE LAS BOMBAS ATOMICAS

B. Vian / A. GoraguerMi tío era un ladronzuelo | que tenía el hobbie | de fabricar bombas | Aunque era un tanto analfabeto | se las ingeniaba | y las hacía redondas | Se encerraba todo el día | en su tallercito | a ver qué le salía | Y a la noche cuando regresaba | mientras se afeitaba | así nos relataba: | Para decirles la verdad | hacer las bombas "A" | es un juego de niños | Hacerlas explotar | se hace sin pensar | me lleva apenas seis semanas | En cuanto a las bombas "Napalm" | si he de decir verdad | son las que me atormentan | porque no alcanzan más | que un radio de acción | de cuatro metros con cincuenta | Hay algo que no anda bien | Volveré para el taller | Dedicó toda su vida | y su sabiduría | a tal experimento | Ni su madre, cuando puso | cohetes en su cama | pudo distraerlo | Hasta el día en que probaba | si un tornillo andaba | y le explotó en la cara | y, cubierto por las gasas | tomando tisanas | así se lamentaba | A medida que envejezco | yo me avivo más | que mi cerebro falla | Si he de decirles la verdad | yo que en lugar de sesos | tengo salsa blanca | Tanto tiempo que he perdido | queriendo extender | el radio de mi bomba | sin haberme dado cuenta | que lo que interesa | es dónde se coloca | Hay algo que no anda bien | Volveré para el taller | El día en que se enteraron | los Jefes de Estado | fueron de visita | Y el tío se lamentaba | de que su inventiva | fuera tan chiquita | Enseguida que entraron | él cerró la puerta | y les dijo "Cuidado!" | y cuando la bomba explotó | de esos personajes | ni sombra quedó | Mi tío frente al resultado | y sin desanimarse | se hizo bien el burro | Mas luego, frente al tribunal | al ser interrogado | se-se puso tartamudo: | "Señores, a decir verdad | fue por casualidad | que yo metí la pata | Mas juro ante dios | que amasijándolos | he servido a la Patria" | El Jurado lo entendió | primero le condenó | y después le absolvió | La población, en agradecimiento | instantáneamente | le hizo un monumento

QUE ES LO QUE ESTA ESPERANDO

B. VianQué es lo que está esperando | para abrazarme, para abrazarme | Qué es lo que está esperando | para en sus brazos tomarme | Acaso usted espera | para abrazarme, para abrazarme | acaso usted espera | que yo de el primer paso | No, yo no lo daré | Ya está bien, ya está bien | No, yo no lo daré | porque me falta un pie | Qué es lo que está esperando | para decirme, para decirme | Qué es lo que está esperando | para decir que me quiere | Acaso usted espera | para decirlo, para decirlo | acaso usted espera | que lo diga yo primero | No, yo no le diré | que lo quiero, que lo quiero | No, no se lo diré | la lengua ya no tengo | Qué es lo que usted espera | para verme, para verme | Qué es lo que usted espera | para ver que no soy fea | Acaso usted espera | que yo me vea, que yo me vea | acaso usted espera | que primero yo me vea | No, yo no me veré | Qué se cree, qué se cree | No, yo no me veré | los ojos me arranqué | ¡Ay, es de feo!

CUANDO TENGA VIENTO EN EL CRANEO

B. Vian / S. GainsbourgCuando tenga viento en mi cráneo | y gusanos sobre mis huesos | quizá les parezca que me río | pero no haré nada de eso | Porque me faltará | mi elemento plástico | plástico, plástico | que las ratas se habrán llevado | Mi par de pantorrillas | mis codos, mis costillas | mis dedos, mis nalgas | sobre las que me sentaba | Mis ojos cobrizos | mis dientes postizos | mi lengua rosada | con la cual les hablaba | Mi nariz adorable | mis pies y mis orejas | esas cosas admirables | que me hicieron apreciar | A duques y a duquesas | a papas y a papistas | a frailes y a tigresas | doctores y artistas | Y tampoco tendré | ese fósforo blando | Cerebro que servía | a imaginarme muerta | El cráneo con viento | Verde la osamenta | ¡Ah! Qué mal me siento | al volverme vieja

LA MALA MEMORIA

B. Vian / A. FaveroLa Cabeza es un órgano curioso, curiosamente organizado | Esta es la singular historia de un tal Martín Flor | cuyo cráneo sin pena ni gloria, era extravagante sólo en su interior | Ese tipo sufrió, desde la edad primera, de un mal que es en verdad corriente | una memoria traicionera que no le trajo más que inconvenientes | Siempre que le enseñaban algo, fuera en su casa o en el aula | Martín, con gesto huraño, instantáneamente lo olvidaba | Pero... se había olvidado de olvidar lo que debía olvidar | entonces, como se olvidaba de olvidar | se acordaba de todo. ¿Me siguen?..¿.Sí? | Y, muy rápido, esta facultad, en vez de hacerlo aparecer como un gaznápiro | le dio prioridad. Olvidado | de olvidar sus cursos, Martín todo lo podía retener | así que, a pesar de ser tan poco sesudo, sin sobresaltos llegó a ser bachiller | Pero un día, en que llovía a cántaros | mientras corría hacia el subterráneo | chocó con un tipo que se dirigía en sentido contrario y, al caer | golpeó contra el suelo su valioso cráneo, que hizo un ruido musical | “prrrrrrr” | y produjo en su croqueta un trastorno que fue fatal | porque, de ahí en adelante, se olvidaba de olvidarse lo que debía olvidar y, entonces, como se olvidaba de olvidar, ya no se acordaba más. Me siguen?... Sí? | Despojado por ese tonto accidente de sus recuerdos de siempre | siguió viaje a Calamuchita, él, que vivía en Chacarita | Pero en el camino, ¡qué mala pata!, un colectivo que iba embalado | sin importarle su carga de almas, cruzó delante del desgraciado | que había olvidado la existencia de los transportes y del peligro y, nuestro | héroe, flor... de inocencia, se llevó por delante al colectivo | y murió bajo los neumáticos asesinos, sintiendo en su cráneo | un sacudón extraño antes de conocer el olvido | y, entonces se olvidó de olvidarse de olvidar que debía olvidar de olvidarse | de olvidar-vida vida vida vida | Ah!... me olvidé el final...

CANCION PARA CANTAR DESNUDA

G. Gambaro / A. FaveroEncontré tres hojas de parra | Qué lindo encontrarlas ahora tan de moda | Las hojas de parra, no yo | Entré en una casa desnuda | Impúdica la casa, no yo | Paredes blancas, patios desiertos | Me miraba la casa avergonzada | La casa, no yo | Me olvidé una hoja de parra en la casa | Quedó la casa vestida | La casa, no yo | Un hombre cantaba en la plaza | Estaba muy solo, cantaba | No eran palabras, cantaba | penas muy viejas | entre los dientes cerrados | Estaba desnudo | Desnudo en la angustia | El hombre, no yo | Tenía otra hoja de parra en la mano | No el hombre | En mi mano la hoja de parra | Le cubrí la pena | Quedó la pena vestida | La pena, no yo | Tenía la última hoja en la mano | La tiré en el aire | Quedó el aire vestido, no yo | Me acerqué al hombre desnuda | Desnudas las manos, no yo | Y quedamos vestidos los dos

LA MUCAMITA

Del Fragson / E. CeliamusAunque su mujer parece encantadora | el Señor Durand no está satisfecho | ¡Caramba! -piensa su mucamita- | el señor es muy mujeriego | Él le murmura: "¿Sabe, muñeca? | acá, entre nosotros, usted está muy buena | y su personita, seguro estoy | al natural debe estar mejor" | ¡Ay, señor! -dice la mucamita- | lo que usted dice no es novedad | porque lo mismo, cuando me vieron | todos sus amigos me lo dijeron | Durand, cada vez más embalado | a la mucamita se quiere levantar | y, para convencerla, sin esperar más | le hace creer que está enamorado: | "¡Vamos, no te hagas la estrecha! | Deberías sentirte halagada | A tu cuarto subiré esta noche | no dejes la puerta cerrada" | ¡Ay, señor! -dice la mucamita- | lo que usted dice no es novedad | cuando a mi cuarto subieron | todos sus amigos me lo dijeron | Ella fue fiel a la cita | aunque con cierto recelo | y Durand, cada vez más embalado | con su corazón ya muy inflamado | al verla sacarse la camisa | y ruborizarse como una niña | le dijo con voz inquieta: | "En mi vida vi mejores..." | ¡Ay, señor! -dice la mucamita- | lo que usted dice no es novedad | porque lo mismo, cuando me vieron | todos sus amigos me lo dijeron | Como Durand tenía mucha guita | y no era demasiado feo | dejó de lado sus devaneos | y se entregó muy complacida | Aquí puntitos, por la censura | luego él gritó entusiasmado: | "Te lo aseguro, estoy asombrado | lo haces mucho mejor que mi mujer" | ¡Ay, señor! -dice la mucamita- | lo que usted dice no es novedad | ¿lo hago mejor que su mujer? | debe ser cierto | ¡Todos sus amigos también me lo dijeron!

NO SE CASEN, CHICAS

B. Vian / A. Favero¿Han visto ustedes a un hombre desnudo | saliendo de pronto de la bañera | chorreando agua por sus muslos peludos | y con el bigote lleno de tristeza? | ¿Han visto ustedes a un tipo bien feo | comer tallarines, tenedor en mano | mientras, como un retardado | se tira la salsa sobre el chaleco? | ¿Han visto ustedes a un gordo estirar | sus piernas lechosas, llenas de rollos | mirarse los pies como una marmota | mientras se frota la barriga y se rasca las...? | No se casen, chicas, no se casen | mejor en la televisión trabajen | Permanezcan vírgenes en casa de papá | Háganse sirvientas en lo de un general | Eduquen monos, eduquen loros | Levanten la pata en el Colón | Vendan bombones, tomen los hábitos | O no los tomen | Hagan strip-tease para los gagás | Levanten puntos en el hotel Alvear | Pero no se casen, chicas, no se casen | ¿Han visto ustedes a un tipo mufado | llegando muy tarde a cenar | von manchas de rouge en el saco | y tambaleándose al caminar? | ¿Han visto ustedes en un cabaret | a un señor que parece muy bien | frotarse insistentemente | sobre una chica inocente? | ¿Han visto ustedes a un tipo esmirriado | llevar a una mujer al restorán? | Cómo se retuerce los tres pelos del bigote | Y, para hacerse el importante | a los mozos tiene al trote | No se casen, chicas, no se casen | Vistanse de gala, al River acudan y bailen | Cuatro veces por mes cambien de amante | Agarren guita, mucha guita y guarden | Escóndanla bajo el colchón | a los cincuenta años tendrán un montón | para pagarse lindos muchachos | con nada en la cabeza y todo en los brazos | ¡Ah!, que buena vida será esa | si no se casan, chicas, si no se casan

LOS AMERIQUENOS

R. Socol / A. Favero¡Ay, qué buenos | que son los ameriquenos! | Si la industria y el comercio están famélicos | y no hallamos solución ni psicodélicos | ellos llegan de Wall Street con su cigarro | y con tres dólares nos tiran bien del carro | Ellos llegan de Wall Street con su cigarro | y con tres dólares nos tiran bien del carro | ¡Ay, qué buenos | que son los ameriquenos! | Nos adoran sin rencor y sin inquina | y se vienen y se vienen y se vienen | con la Krieger Vase(li)na | Si la fábrica de acero se hizo "smash" | Y si el banco del pueblito se hizo "crash" | Si las vacas de Anchorito se hacen "plash" | que las compren, que las compren | qué "carash" | Si ellos llegan con "dolares" | y nos sacan los dolores | no protesten, no protesten | si los johnnies se acobardan | bye, bye, bye... | Si la fábrica de acero se hizo "smash" | Y si el banco del pueblito se hizo "crash" | Si las vacas de Anchorito se hacen "plash" | que las compren, que las compren | qué "carash"! | Y si un novio que yo tuve me hizo "smash" | Y, después que me entretuvo, me hizo "plash" | Si la inflación casi casi me hace "smash" | Y que me compren, que me compren | qué "carash"! | ¡Ay, qué buenos | que son los ameriquenos!

BALADA DE LA PERA

B. Vian / A. FaveroOh, los arenques ahumados mañana estarán arruinados | Para nada servirán los pepinito | pero a vos te importa un pito | Ah, qué desgracia, la heladera está repleta | Vino divino te había comprado | La mayonesa se ha apenado | Me habías prometido venir esta noche, querido | Te preparé salsa blanca, champiñones, salamines tan finos | Oh... | Es culpa mía haber creído en tu apetito | Ese apetito chiquito, chiquito, chiquito | No has venido, desgraciado... | Los caracoles, con ojitos de lágrimas llenos | a sus casas se vuelven en silencio | Los salsifíes, derrotados | al arroz le cuentan su desencanto | La escarola y la zanahoria | están pálidas cual achicoria | Las frutillas de la primavera | en el champaigne ahogan sus penas | Oh... Todo se ha arruinado y no puedo comer más | Y mañana con todo esto qué es lo que va a pasar | Alguien tendría que aprovecharlo | Oh... A los pobres les encantaría | Ha llegado la ocasión de cometer una bella acción | con todas esta vituallas | Al diablo con la pera que me has hecho | La agrego al menú, la pongo junto al berberecho | Oh... Los pobres cómo engordarán | Ah ¿sí? Corro a llamar | a "Sábados de la Maldad"

PEDRO

E. Patti / A. FaveroCon Carlos fue así: | Veraneábamos en cuartos vecinos | en un hotel de Villa Gesel | De noche él me pedía | fósforos o el diario | no me acuerdo bien | La cama era tan ancha | que se quedó a dormir | No me interesaba | No era mi tipo | Pero lo mismo | pasé otra noche con él | Ay, Pedro no entiende nada | Me ha hecho una historia | que no termina nunca | y la repite todo el tiempo | y la repi- | Después fue lo de Lino | con quien recorrimos | los lagos del sur | en Topolino | Fuimos a un motel | Y, no sé por qué | terminamos en la cama | Y al día siguiente otra vez | Cuando le conté | Pedro. Indignado | llorando me decía: | “¿Por qué otra vez?” | Ay, Pedro no entiende nada | Me ha hecho una historia | que no termina nunca | y la repite todo el tiempo | y la repite todo el tiempo | y la repi- | Como aquel otro día | cuando el hombre del service | vino una mañana | a ajustar la válvula | del televisor | y, en el sillón | hicimos el amor | Eso, lo juro, fue casualidad | No sé qué me pasó por la cabeza | La penumbra, el sillón, ese desconocido... | Pero fue una cosa rápida | ¡Ni cinco minutos! | Ay, Pedro no entiende nada | Me ha hecho una historia | que no termina nunca | y la repite todo el tiempo | Y la repite todo el tiempo | Y la repite todo el tiem- | Nadie me entiende | Son cosas pasajeras | que vienen y se van | Yo las olvido | Porque mi amor | mi verdadero amor | fue siempre Pedro

SOY SNOB

B. Vian / A. FaveroYes | Soy snob | Soy snob | Es mi defecto mejor | Me llevó meses de trabajo lograrlo | Es una vida tan agitada | pero ahora... | con el resultado estoy encantada | Soy snob | Terriblemente snob | Todos mis amigos lo son | porque ser snob es un amor | Vestidos de Pucci | Zapatos de cebú | El soutien de Madrid | En el dedo un rubí | En el del pie, ¡eh! | Las uñas negras | para hacer juego con las medias | Voy al cine | sólo a ver vistas suecas | Cuando voy al boliche | Pido whisky a secas... | No sufro del hígado | Ya no se usa | Tengo una úlcera | que es más patética | y menos piruja | Soy snob | Soy snob | Tengo abono en el Colón | pero no voy | Todas las mañanas | cabalgo por la costa | porque me fascina | el olor de la bosta | Sólo visito a los nobles | con apellidos dobles | Soy snob | Soy snob | Y cuando hago el amor | lo hago con guantes y en el comedor | Tengo un guardarropas | expectacular | Me accidento los martes | en mi Jaguar | Porque en estas sutilezas | se distingue la snobleza | Soy snob, tan snob | que Nacha Guevara | a su nueva casa | ya me invitó | Oh! Just one more time | Soy snob, tan snob | que cuando me muera | tendré una mortaja | de Christian Dior | De Christian Dior

LLORA ARGENTINO

J. Cortazar / A. FaveroY, si el llanto te viene a buscar | agárralo de frente | bebe entero el copetín de lágrimas legítimas | Llorá argentino, llorá por fin | un llanto de verdad | Llorá las desgracias que creías ajenas | la soledad al pie de un río | la culpa de la paz sin mérito | la siesta de barrigas rellenas | de pan dulce... | Llorá tu infancia envilecida | por el cine y la radio | Tu adolescencia en las esquinas | La patosta, el amor sin recompensa | llorá el escalafón, el campeonato | el bife vuelta y vuelta | Llorá tu nombramiento, tu diploma | que te encerraron en la prosperidad o en la desgracia | que en la llanura más inmensa te estaquearon | a un terrenito que pagaste en cuotas | trimestrales | Llorá argentino, llorá por fin | un llanto de verdad